Carmen Rion, Estudió diseño gráfico como muchos, pero en su caso exploró un terreno más allá del papel y la tinta, los textiles. Su tesis, con la que obtuvo una mención honorífica, se centró en el proceso de diseño para estampado textil mexicano… ¿una señal?

Insistió: se fue a Basilea a hacer una maestría y acercarse más a los textiles, a los materiales, a las texturas. En la tela reconoció el objeto primario de su pasión.

Habrá sido el destino, quizás, pero en su recorrido siempre ha ido de la mano de artistas; con ellos logró hacerse de una inagotable reserva de sensibilidad; de Carmen Rion salió el espíritu del creativo.

Los caminos no son rectos. Hay paréntesis, comas, puntos de suspensión y muchas interrogaciones. Carmen pasó por la publicidad, el diseño corporativo, las artes gráficas. Tras esta serie de signos, llega un punto que nos aparta y nos apunta a ser, a ser uno mismo.

Rosa Maria Villareal

Carmen Rion nació como Marca

La valentía y el apremio desempeñaron un papel decisivo en su primera colección. Todo blanco, todo en lino… sólo parece sencillo. Su amigo, Carlos Somonte, se lanzó a la misión: en varias maletas viajaron las primeras faldas, pantalones, camisas de Carmen Rion : "De la casa a la calle y de la calle a la casa", con las que a modo de intervención artística, el fotógrafo vistió y retrató los sensuales cuerpos de cubanos y cubanas de a pie, caminando en la resquebrajada Habana. Para la fiesta, un daikiri en El Floridita, indicio de los años que estaban por venir.

Entre la lista de las buenas nuevas aparecen en el tiempo y como en pasarela, muchas cosas, muchos nombres: Ricardo Legorreta, Madrid, Naomi Campbell y el vestido cuadrado, Londres, Sna Maruch, Dolores Heredia, París, Lila Downs, Paisaje Mocheval, Washington, Chicago, voces y silencios… y el artista Guillermo Scully.

A él tendió todas sus telas, y el pintor, con una sola tinta, la negra, se dio el gusto de hacer cuadros para formar con ellos una colección única para la firma y una nueva marca: “Es cool y es Rión”.

En todo hay matices, en lo que se toca, en lo que se ve, en la vida. Todo significa, aún el ritmo lento, el duelo. Es la trama de la existencia.

Carmen Rión se empeñará después a abrir sus alas y sus variaciones. Todo volverá a oler. Con sentido y creatividad, con sus manos y sus múltiples posibilidades, la marca regresa a sus páginas: ahí están el método, la forma, el talento, la historia, las ganas de seguir.

Siempre fuera de la rutina, Carmen Rión es un paisaje único en el universo de la moda.

Rosa Maria Villareal