“Los mensajes que plasma Carmen Rión en su diseño y que el fast fashion no puede contar: «Un México que soñó con el cambio»
Frente a las dinámicas de apropiación cultural, la creativa mexicana demuestra cómo construir una firma de lujo sustentable es posible con su nueva colección.
Cuando hablamos de diseño nacional, siempre entra el espectro de cómo se debe confeccionar un producto que compita con lo cerrado y agobiante que es el mercado textil.
Siendo honestos, no hay peor enemigo de la industria de la moda mexicana que un mexicano. Los ejemplos son grandes, analizados y, en el peor de los casos, virales; topando con consumidores que, lejos de conocer el proyecto que los diseñadores se han esmerado por concebir, entran en una burla interminable donde el malinchismo y la imposibilidad de salir de las burbujas privilegiadas se han convertido en la “primera mala impresión” de una industria que ha generado visibilidad dentro y fuera de nuestras fronteras.
Ahora, dejando de lado esos estereotipos tóxicos, hay creativos que se han dedicado su carrera entera a investigar y crear modelos amables donde todos los involucrados salen obteniendo una ganancia. Entre los nombres más sonados, está el de la diseñadora Carmen Rión (Ciudad de México, 1956), quien desde 1998 ha apelado por lo hecho en México, lo artesanal, y ha defendido con su trabajo que lo elaborado con amor siempre brilla.
En entrevista con MILENIO, Rión miró por un momento al pasado para darnos una semblanza de su carrera en la moda nacional y nos compartió en exclusiva detalles de ‘La Cosecha’, su nuevo trabajo para este 2026, donde, además de destacar las técnicas artesanales del taller de Carmen, nos deja ver que la moda va más allá de lo estético y roza lo político.
De la Ibero al Louvre: la consolidación de una firma pionera
Comenzando su carrera asistiendo en los talleres de estampado y tapicería de su familia, Carmen decidió darle forma a su pasión por la moda estudiando la licenciatura de Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana. Culminando su formación, Rión empezó alejada de las pasarelas en el mundo del teatro, donde perfeccionó la creación de estampados para diversos atuendos.
Con el paso del tiempo, 1998 sería clave en la formación profesional de la diseñadora, ya que es el año donde Rión da su primer paso de cara a la moda nacional con la fundación de su firma homónima, la misma que abrió su primera tienda en la colonia Condesa —dentro de la Ciudad de México—, lugar donde hasta el día de hoy se encuentra ubicada.

Rión lo recuerda con MILENIO, destacando que el diseño nacional ha estado en el ojo del mundo mucho antes de que las influencers empezaran a llevarlo con la frase “meximalismo”:
“Con las muestras en Europa, se acercaban más los alemanes y holandeses por el colorido de nuestras piezas. Puedo decir que las mujeres francesas, todas vestidas de negro (…) pasaban de largo”, comentó en entrevista.
—En tu trayectoria, has llevado tu trabajo a escenarios internacionales como el Carrousel du Louvre en París y el National Silk Museum de Pekín. Tras estas experiencias, ¿cómo reacciona el público extranjero al descubrir que el textil artesanal mexicano no es un souvenir folklórico, sino diseño de alta gama y vanguardia?
“La primera vez que nos presentamos fuera de México fue en 2008, primero en Miami y después en el Carrousel du Louvre en París, durante ‘Ethical Fashion’. La mayoría de los diseñadores que ahí presentamos llevamos proyectos ‘éticos’; no recuerdo exactamente lo que nos decía el público, pero sí se sorprendían cuando les explicábamos que varias de las piezas habían sido hechas con lienzos tejidos en telar de cintura, y todas nuestras telas eran de fibras naturales”.

—¿Cómo ha madurado la dinámica creativa y humana entre las tejedoras de Zinacantán, Magdalena y San Juan Chamula, y tú como diseñadora desde el inicio hasta hoy?—
“Todo se basa en la confianza. Cuando empecé con esta firma, yo me lanzaba a Chiapas por la carretera vieja de Tuxtla a San Cristóbal de las Casas. Además, llegaba directo a las casas de las tejedoras y tenía que hacer el contacto desde cero (…) Reconozco que fue un proceso largo donde se tuvo que explicar la idea de la firma y contagiar a todos de entusiasmo, pero se logró”.
“Con los grupos de Zinacantán, tenemos una relación más profunda y de mayores procesos que con las de Aldama, Cancuc y Chamula; sin embargo, también tenemos una buena relación de años y de confianza.
“Un punto importante de este ir y venir fue que todos diseñamos y creamos de modos diferentes. Nada es lo mismo y todos aprendimos a adaptarnos a varios métodos, ya que las tejedoras son artistas; así que podemos hablar los mismos lenguajes creativos y entendernos (…) En Carmen Rión jamás les vamos a decir o considerar ‘maquila’ porque son un pilar de la parte creativa de nuestra marca”.


ARTICULO COMPLETO: MILENIO CELEBRA MAS DE 20 AÑOS…